"Desde el principio hasta la eternidad", cuento de Nahomi Carrera Pureco
- Irlanda Tena Lúa
- 1 mar
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En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.Este era en el principio con Dios.Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.Y la luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad.
Mucho antes de que el mundo existiera, Dios, con su poder infinito, creó los cielos y la tierra.Y dijo Dios: «Sea la luz»; y fue la luz.Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche.
Después separó las aguas, levantó la tierra firme, llenó el mundo de árboles cargados de fruto, flores de colores y semillas que darían más vida. Colocó el sol para gobernar el día, y la luna y las estrellas para la noche. Creó peces que se movían como destellos en el mar y aves que cruzaban el cielo como pinceladas vivas. Hizo animales grandes y pequeños, y finalmente creó al ser humano a su imagen, soplando aliento de vida en él.
Todo era bueno.
Pero un ángel lleno de belleza permitió que el orgullo creciera en su corazón. Quiso ser como Dios. Fue expulsado del cielo y se convirtió en Satanás. En el jardín del Edén engañó con palabras suaves como susurros, y así el pecado entró al mundo. Desde entonces, el dolor, el miedo y la muerte comenzaron a existir.
Aun así, Dios prometió que enviaría un Salvador que aplastaría la oscuridad.
Pasaron los años. Noé construyó un arca mientras el cielo se llenaba de lluvia. Abraham creyó en una promesa bajo un cielo lleno de estrellas. Moisés vio una zarza que ardía sin consumirse y abrió el mar para que el pueblo cruzara en seco. David cantó salmos. Los profetas anunciaron que vendría el Mesías.
Y cuando llegó el tiempo perfecto, en Nazaret vivía una joven llamada María. Un día, el ángel Gabriel se le apareció y le dijo:
«¡Alégrate, muy favorecida! El Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres».
María se turbó, pero el ángel le dijo que no temiera. El Espíritu Santo vendría sobre ella y el poder del Altísimo la cubriría con su sombra. El niño sería llamado Hijo de Dios.
En Belén nació Jesús. No en un palacio, sino en un pesebre humilde. Ángeles llenaron el cielo cantando:
«Gloria a Dios en las alturas».
Pastores fueron a verlo. Una estrella guio a sabios que trajeron oro, incienso y mirra.
Jesús creció en sabiduría y gracia. A los doce años habló en el templo, y todos se maravillaban.
Cuando fue bautizado en el río Jordán, los cielos se abrieron y se oyó una voz:
«Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia».
El Espíritu descendió como paloma.
Luego fue llevado al desierto cuarenta días. Allí el diablo intentó tentarlo.Le dijo que convirtiera piedras en pan, pero Jesús respondió con la Escritura.Le ofreció reinos y gloria si lo adoraba, pero Jesús declaró: «Solo a Dios se adora».Intentó que probara a Dios lanzándose desde el templo, pero Jesús no cayó en la trampa.
El enemigo se apartó.
Jesús llamó a doce discípulos: Pedro, Andrés, Jacobo, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el zelote, Judas Tadeo y Judas Iscariote. Hombres sencillos que dejaron sus redes.
Y comenzaron los milagros: el agua se volvió vino en una boda; un leproso fue limpiado con un toque; un paralítico, bajado por el techo, se levantó y caminó; una tormenta se calmó con una palabra; cinco panes y dos peces alimentaron a miles; un ciego recobró la vista; una mujer enferma fue sanada al tocar su manto; una niña volvió a vivir; Lázaro salió de la tumba.
Contaba parábolas: del hijo pródigo, del buen samaritano, del sembrador, de la oveja perdida.
Entró en Jerusalén montado en un burrito mientras la multitud gritaba:
«¡Hosanna!».
Pero los líderes religiosos sintieron envidia. Judas, uno de los doce, fue donde los sacerdotes y, por treinta monedas de plata, acordó entregarlo.
En el huerto de Getsemaní, Jesús oró con angustia:
«Padre, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea mi voluntad, sino la tuya».
Judas lo traicionó con un beso. Fue arrestado. Pedro lo negó tres veces.
Fue llevado ante Pilato. Aunque no hallaron culpa en Él, la multitud pidió su crucifixión. Fue azotado. Le pusieron una corona de espinas. Se burlaban de Él.
Cargó la cruz hasta el Gólgota. Fue clavado. Desde la cruz dijo:
«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen».«Hoy estarás conmigo en el paraíso».«Mujer, he ahí tu hijo… He ahí tu madre».«Tengo sed».«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?».«Consumado es».«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».
El cielo se oscureció. La tierra tembló. El velo del templo se rasgó.
Fue sepultado.
Pero al tercer día, la piedra fue removida. La tumba estaba vacía.
Jesús resucitó.
Se apareció a María Magdalena. A los discípulos. A Tomás le mostró sus heridas y este dijo:
«¡Señor mío y Dios mío!».
Caminó en Emaús. Comió junto al mar. Luego ascendió al cielo, diciendo:
«Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura».
El Espíritu Santo vino como viento fuerte y fuego sobre los discípulos. Y la Iglesia comenzó.
Y la Biblia promete que un día habrá cielo nuevo y tierra nueva, donde no habrá más dolor ni lágrimas.
Porque el Verbo que estaba con Dios desde el principio, el que fue hecho carne, el que venció al enemigo y venció la muerte… vive para siempre.
Y su luz jamás será vencida.
FIN
Autor: Nahomi Carrera Pureco
Título: Desde el principio hasta la eternidad
Proyecto de la materia de Lengua y Comunicación II
Año:2026



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