"El Acecho", cuento de Arminé Arjona
- Irlanda Tena Lúa
- 23 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 10 may

-¿Por qué tan sola, mi reina? ¿por qué tan solita y triste? ¿le molesta si me siento?
-Ándele, déjeme invitarle un trago -dice el cazador nocturno acechando a la joven mujer en la mesa del ruidoso bar que exuda música norteña, sudor y baile mientras el festín de la noche teje sus redes.
Con un gesto de hastío la mujer permite que el güero se siente a acompañarla.
-La he estado observando y usted se ve muy agüitada. No quiero incomodarla, sólo quisiera ver cómo se ríe...
La mujer sonríe con una mueca, como si todo le pesara esa noche.
-Oye, pa' ser gringo hablas muy buen español -observa la mujer.
-¡Oh! Yo soy de El Paso, pero me crié en el Segundo Barrio. Mi mamá era mexicana, mi papá es gabacho. Soy veterano, tengo muchos amigos chicanos, es más, casi no hago ronda con los gringos.
-¡Ah! -profiere la mujer secamente. -¿Y usted? -pregunta el hombre. Se me hace raro ver una dama tan bonita sin compañía...
-Soy casada. No pienses mal de mí. Tuve problemas en mi casa y mejor me salí a echarme unos pistos pa' distraerme.
-¿Puedo ayudarle? De veras, de todo corazón... Ella se suelta llorando y el pobre galán no sabe qué hacer. El mesero llega con una botella de tequila. Él ya anda medio entrado en copas.
-Pues no sé qué decirle, mija. Échese unos tragos conmigo. No voy a molestarla con preguntas tontas. --- - Sólo acompáñame.
No me preguntes nada, por favor -replica la mujer.
La música fogonea a todo lo que da. Ella finge tomar al mismo ritmo que él y con disimulo deja que se beba media botella. -¿Qué hacemos? ¿A dónde vamos? -dice el güerito cuando el tugurio va a cerrar.
-Mira, la mera verdad me gustas mucho pero yo no quiero nada en Juárez.
El tipo siente que es su noche de suerte: mujer despechada, guapetona y dispuesta a irse con él a donde sea. Salen del bar por la Avenida Juárez.
-¿Sabes qué? -insinúa ella muy me losita preferiría que nos fuéramos en mi carro, ahí está en el estacionamiento. Tú manejas porque yo me siento mal.
-Lo que usted diga, mi reina. Al cabo mañana regresamos por mi camioneta.
Tras la larga fila nocturna cruzan el puente hacia El Paso sin contratiempos.
-Oye, güerito, antes de irnos al motel párate en la farmacia de Fox Plaza. No quiero tener problemas. Tú sabes, quiero estar protegida y protegerte a ti, por si las dudas.
Al bajarse en el estacionamiento del centro comercial una troca grande se aproxima hacia ellos echándoles las luces altas.
-¡Así te quería agarrar, cabrona puta! ¿Quién es este güey? ¿Quién es este cabrón? -vocifera un vaquerote bigotón muy alterado, bajándose violentamente de la troca. Al güero se le baja la borrachera del susto.
-Es mi cuñado -dice ella crispada de miedo- y es peor que mi marido. -¿Qué traes con mi cuñada, güey? -al tiempo que agarra a cachetadas a la mujer.
-¡Déjala! -grita el güero y al tratar de defenderla el enloquecido vaquero saca una pistola.
-¿Sabes qué, cabrón?, dale gracias a Dios que estoy de buenas.
-Esta noche me siento muy perdonador. ¡Lárgate ahora mismo o no respondo! ¡Órale!, más vale que le peles pero ya. Es más, agarra un pinchi taxi que yo aquí me arreglo con esta puta -dice lanzándole a la cara un billete de cincuenta dólares sin dejar de gritar; mientras le suelta dos cachetadas a la mujer al tiempo que la jala de los cabellos.
El desventurado sale a extraviarse con la noche olvidando sus dotes de conquistador en un segundo.
La mujer hipando tras un aguacero de lágrimas, ve perderse al galán a lo lejos.
-Cálmate, Nora. Ya se fue. ¡Qué pinche susto le metimos!
-Sí, cabrón, pero cómo me dolieron las cachetadas. Se te fue la mano...
-Pues sí, mija, pero qué tal pasó el carro bien cargadote con todos los kilos. Güero infeliz, ya se le hacía el brinco en la cama. Hay que hacer el teatrito de a de veras, pa' que convenza...
-Pero qué pesada tienes la mano, desgraciado. Se veía buena gente, ¿verdad? ¡pobre pendejo...!
-De eso se trata, Nora. Así es el negocio...
Y se fueron diluyendo con la madrugada.
FIN
Autor: Arminé Arjona
Título: "El Acecho"
Publicado en: Delicuentos Historias del Narcotráfico
Año: 2005



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