"Perdido en lo permitido", cuento de Daniel Nahum Villegas Guzman
- Irlanda Tena Lúa
- 1 mar
- 3 Min. de lectura

Siempre he dicho que el nacimiento es el primer acto de amor y, sin embargo, hoy me doy cuenta de que la muerte es también un primer y gran acto de amor —dijo Esteban tras confesar su crimen a las autoridades.
Hace 16 años nació Francisco, su hijo mayor. Había nacido con una discapacidad mental. A lo largo de los años, Esteban había luchado por comprender y aceptar la condición de su hijo, justificando su comportamiento errático y, a menudo, violento. «Es solo un mal día», se repetía a sí mismo cada vez que Francisco maltrataba a su hermano menor, Vlad, un niño tímido que solo quería encajar y ser amado.
La tensión en la casa aumentaba con cada nuevo incidente. Esteban se sentía atrapado en una red de culpa y desesperación. Intentaba ser un buen padre, pero cada vez que miraba a Francisco veía el reflejo de sus propios fallos. Elizabeth, su esposa, era su única luz, siempre tratando de calmar las aguas turbulentas; pero el peso de la situación estaba comenzando a desgastarla.
Una noche, tras una discusión acalorada entre Esteban y Francisco, Elizabeth decidió intervenir. «Francisco necesita ayuda, no más excusas», le dijo a Esteban, su voz cargada de preocupación. Pero Francisco, sintiéndose amenazado, reaccionó de manera explosiva. En un momento de rabia, empujó a su madre desde el balcón del segundo piso. El grito de Elizabeth resonó en la casa, seguido por un silencio abrumador. Esteban, al llegar al lugar, encontró a su esposa sin vida y su mundo se desmoronó.
El dolor de la pérdida se transformó rápidamente en rabia. Esteban se enfrentó a Francisco, pero el joven, con su mente perturbada, no comprendía el horror que había causado. En su interior, Esteban estaba atrapado entre el amor por su hijo y el odio por lo que había hecho. Se sintió como un prisionero en su propia casa, donde la sombra de su esposa y el espectro de su hijo lo seguían.
Con el tiempo, la situación se tornó insostenible. Vlad, marcado por el trauma, se convirtió en el blanco perfecto para Francisco, quien continuaba su ciclo de abusos. Esteban, impotente, comenzó a perder la razón. Cada grito de su hijo menor resonaba en su mente como un eco de su propia culpa.
Finalmente, un día, en un momento de desesperación, Esteban tomó una decisión que nunca imaginó que haría. En un intento por proteger a Vlad de su hermano, decidió actuar. En un giro trágico, se acercó a Francisco con una mezcla de amor y desesperación. «Eres mi hijo, pero no puedo permitir que lastimes a tu hermano», le dijo, con lágrimas en los ojos.
En un instante de claridad, Esteban sintió que su corazón se desgarraba. Francisco, con su mirada perdida y confusa, no comprendía el horror que había causado. Sin embargo, en el fondo de su ser, Esteban sabía que la vida de Vlad estaba en juego. Con un acto desgarrador, se acercó a Francisco y lo abrazó con fuerza, mientras las lágrimas se deslizaban por su rostro. «Lo siento, hijo, pero debo proteger a tu hermano», susurró.
Esteban, en un último acto de amor, asfixió a Francisco, liberándolo de su propio tormento y asegurando la seguridad de Vlad. En ese momento, el hombre que una vez justificó cada acción de su hijo se transformó en un padre dispuesto a hacer lo impensable. La casa se convirtió en un lugar de luto y culpa, donde los ecos de risas y amor se desvanecieron, dejando solo un silencio sepulcral.
No podía dejar de pensarlo: aquella vida inocente a la que alguna vez vio dar su primera respiración, a quien alguna vez guio para poder caminar, esa alma tan pura e intacta, ahora convertida en un monstruo. No se lo podía perdonar a sí mismo, pero el amor de padre lo impulsó a hacer lo que hizo. Él amaba a sus hijos por igual e hizo lo necesario.
Esteban, ahora marcado por sus decisiones, sabía que nunca podría escapar de la sombra del dolor que había caído sobre su familia. Había elegido el camino más oscuro, pero lo hizo por amor, dejando a Vlad con la esperanza de un futuro libre.
FIN
Autor: Daniel Nahum Villegas Guzman
Título: Perdido en lo permitido
Proyecto de la materia de Lengua y Comunicación II
Año:2026



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